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    <title>El Debate Pregón</title>
    <subtitle>Últimas noticias de Argentina</subtitle>
    <updated>2020-08-22T00:00:00+00:00</updated>
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            ¡Feliz día, queridos catequistas!
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                <![CDATA[El Debate Pregón de Gualeguay]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/XZ2nOy3RP_JURZtJjyngjTl4rQ8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/351/0000351035.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p class="x_MsoNormal" align="left"> Llega el 21 de agosto y no puedo no estar feliz. Los catequistas me animan y empujan con su energ&iacute;a anunciadora a seguir dando m&aacute;s cada d&iacute;a para llegar con la noticia del enorme amor de Jes&uacute;s hasta donde ni siquiera sabr&eacute; jam&aacute;s. </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">Fue con este esp&iacute;ritu y esta fuerza que, junto con el obispo auxiliar Carlos Mar&iacute;a, escribimos esta carta que, esperamos, toque los corazones de cada catequista que la lea. Y la compartimos completa:</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">Queridos Catequistas:</p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    &ldquo;Yo le doy gracias a Dios cada vez que los recuerdo. Siempre y en todas mis oraciones pido con alegr&iacute;a por todos ustedes, pensando en la colaboraci&oacute;n que prestaron a la difusi&oacute;n del Evangelio, desde el comienzo hasta ahora&rdquo; (Flp 1, 3-5).</p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    Con estas palabras de San Pablo queremos llegar a la vida de cada uno de ustedes en el d&iacute;a del Catequista. Todos los a&ntilde;os solemos encontrarnos, para estas fechas, en el Encuentro Arquidiocesano de Catequesis; un momento en el que celebramos la alegr&iacute;a de la fe, compartimos experiencias, nos formamos y renovamos nuestra pasi&oacute;n por esta misi&oacute;n tan hermosa de transmitir la fe en Jes&uacute;s. Evidentemente este a&ntilde;o ser&aacute; diferente. No s&oacute;lo porque no nos podemos reunir sino porque la pandemia tambi&eacute;n ha llegado al coraz&oacute;n de la catequesis y nos ha trastocado nuestros planes y proyectos.</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    Se nos ocurre compartir con ustedes tres palabras que nos pueden ayudar a profundizar en nuestra misi&oacute;n de catequistas en estos tiempos tan particulares que nos tocan vivir: FRAGILIDAD, CREATIVIDAD, DESAF&Iacute;O.</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    Est&aacute;bamos comenzando el a&ntilde;o pastoral llenos de ilusi&oacute;n y, tal vez, con planes perfectamente armados, cuando un virus hizo que nos repleg&aacute;ramos y nos llen&aacute;ramos de temor y prevenci&oacute;n. La pandemia ha causado heridas, ha puesto al descubierto la fragilidad y ha desenmascarado nuestras vulnerabilidades. Nos dimos cuenta de que vivimos en una humanidad que, a pesar de los avances cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos, no todo est&aacute; controlado. Chocarse con nuestros l&iacute;mites nos hace tomar conciencia de nuestra fragilidad y eso nos angustia. Esto no s&oacute;lo ha repercutido en nuestras personas, en nuestras familias, en nuestro trabajo, sino tambi&eacute;n en nuestra fe y en nuestra pastoral. La toma de conciencia de nuestra fragilidad nos ha llevado a plantearnos, entre otras muchas cosas, qu&eacute; hacemos con la catequesis y c&oacute;mo llegamos a nuestros ni&ntilde;os, j&oacute;venes y adultos con el mensaje de Jes&uacute;s. Sabemos muy bien, que no te resignaste tranquilamente a declinar en esta misi&oacute;n hermosa de ser catequista; nunca quisiste bajar los brazos.  Si bien la fragilidad y la nueva situaci&oacute;n que est&aacute;bamos viviendo nos oblig&oacute; a adaptarnos, el fuego de la pasi&oacute;n por anunciar a Jes&uacute;s nunca se apag&oacute; en tu coraz&oacute;n.</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    Por eso, inmediatamente, sentiste la necesidad de llegar con el mensaje de Jes&uacute;s a los que te hab&iacute;an sido confiados. Y comenz&oacute; a desplegarse tu creatividad. Tal vez hayas tenido que codearte con las redes sociales que, para muchos, era un campo inexplorado. Y comenzaran los mensajes, los videos y las diferentes herramientas para hacer que los ni&ntilde;os, j&oacute;venes y adultos no se quedaran sin realizar ese proceso tan importante de encontrarse con Jes&uacute;s. Pero tambi&eacute;n sentiste la impotencia de no poder llegar a todos. Desde estas l&iacute;neas queremos darte las gracias por todo lo que hiciste en este tiempo; por hacer que, con creatividad, pudieses seguir evangelizando y catequizando. S&oacute;lo Dios sabe el bien que sembraste en el coraz&oacute;n de muchos.</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    Y ahora se abre un tiempo de desaf&iacute;os. Las cosas ya no son como antes ni lo volver&aacute;n a ser. Se trata, entonces, de acomodarse a estos nuevos tiempos que nos proponen nuevos desaf&iacute;os. Vivimos en una cultura de cambios constantes y acelerados. Los cambios nos producen inseguridad y, ante esto, corremos el peligro de querer aferrarnos a recetas viejas y conocidas. Estamos seguros de que el desaf&iacute;o m&aacute;s grande al que tenemos que responder es a lo que nos pide hoy el Se&ntilde;or: ser catequistas innovadores para que la catequesis no sea una isla en el continente de nuestros ni&ntilde;os, j&oacute;venes y adultos. Para ello, el nuevo Directorio de Catequesis &ndash;al que te invitamos a leer completo- nos habla repetidamente de &ldquo;nuevos lenguajes&rdquo;.  No podemos dar por supuesto que los que nos escuchan conocen el trasfondo de lo que queremos transmitir. A veces llegamos con respuestas prefabricadas a personas que no se hicieron preguntas. El mensaje es siempre el mismo. Pero debemos transmitirlo con un lenguaje nuevo que despierte la atenci&oacute;n y el inter&eacute;s en el que lo recibe.</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    Debemos asumir el desaf&iacute;o de hacer que nuestra catequesis sea profundamente kerigm&aacute;tica y misionera, como nos invita el nuevo Directorio. Dec&iacute;a el Papa Francisco: &ldquo;No hay que pensar que en la catequesis el kerygma es abandonado en pos de una formaci&oacute;n supuestamente m&aacute;s &laquo;s&oacute;lida&raquo;. Nada hay m&aacute;s s&oacute;lido, m&aacute;s profundo, m&aacute;s seguro, m&aacute;s denso y m&aacute;s sabio que ese anuncio. Toda formaci&oacute;n cristiana es ante todo la profundizaci&oacute;n del kerygma que se va haciendo carne cada vez m&aacute;s y mejor, que nunca deja de iluminar la tarea catequ&iacute;stica, y que permite comprender adecuadamente el sentido de cualquier tema que se desarrolle en la catequesis. Es el anuncio que responde al anhelo de infinito que hay en todo coraz&oacute;n humano. La centralidad del kerygma demanda ciertas caracter&iacute;sticas del anuncio que hoy son necesarias en todas partes: que exprese el amor salv&iacute;fico de Dios previo a la obligaci&oacute;n moral y religiosa, que no imponga la verdad y que apele a la libertad, que posea unas notas de alegr&iacute;a, est&iacute;mulo, vitalidad, y una integralidad armoniosa que no reduzca la predicaci&oacute;n a unas pocas doctrinas a veces m&aacute;s filos&oacute;ficas que evang&eacute;licas. Esto exige al evangelizador ciertas actitudes que ayudan a acoger mejor el anuncio: cercan&iacute;a, apertura al di&aacute;logo, paciencia, acogida cordial que no condena&rdquo; (Evangelii Gaudium 165).</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    Necesitamos catequistas d&oacute;ciles al Esp&iacute;ritu y que le den primac&iacute;a a la gracia, dispuestos a recorrer nuevos caminos; crear nuevos espacios; asumir los desaf&iacute;os de los nuevos tiempos. Es el Esp&iacute;ritu el que nos dar&aacute; un coraz&oacute;n y una mentalidad nueva para hacer resplandecer siempre y con claridad el mensaje de Jes&uacute;s.</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    Que el Se&ntilde;or bendiga abundantemente tu vida. Que la Virgen te cuide con su ternura. Que el Esp&iacute;ritu te ayude a poner esperanza en la vida de los ni&ntilde;os, j&oacute;venes y adultos a los que les transmit&iacute;s la fe. Y que ese mismo Esp&iacute;ritu haga crecer siempre en tu coraz&oacute;n la pasi&oacute;n por la catequesis.</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    Con un coraz&oacute;n agradecido, te saludamos con nuestra bendici&oacute;n. &iexcl;Feliz d&iacute;a del Catequista!</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="left">                                    San Juan, 21 de agosto de 2020. Festividad de San P&iacute;o X</p> <p class="x_MsoNormal" align="right"> </p> <p class="x_MsoNormal" align="right">Los obispos de San Juan de Cuyo</p> <p class="x_MsoNormal" align="left"> </p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/XZ2nOy3RP_JURZtJjyngjTl4rQ8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/351/0000351035.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social]]>
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                                <category term="mnor-j-lozano" label="Mñor. J. Lozano" />
                <updated>2020-08-22T00:00:00+00:00</updated>
                <published>2020-08-23T09:25:00+00:00</published>
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