<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.diariodebatepregon.com/feed-etiqueta/experiencias-significativas-a15261</id>
    <link href="https://www.diariodebatepregon.com/feed-etiqueta/experiencias-significativas-a15261" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>El Debate Pregón</title>
    <subtitle>Últimas noticias de Argentina</subtitle>
    <updated>2026-02-19T13:40:08+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            De la altura de La Paz a la calma de Gualeguay: La travesía de Laura Flores
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.diariodebatepregon.com/locales/de-la-altura-de-la-paz-a-la-calma-de-gualeguay-la-travesia-de-laura-flores" type="text/html" title="De la altura de La Paz a la calma de Gualeguay: La travesía de Laura Flores" />
        <id>https://www.diariodebatepregon.com/locales/de-la-altura-de-la-paz-a-la-calma-de-gualeguay-la-travesia-de-laura-flores</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Debate Pregón]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.diariodebatepregon.com/locales/de-la-altura-de-la-paz-a-la-calma-de-gualeguay-la-travesia-de-laura-flores">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/D_x2C77R01Mqob7-Ij-QhQWcQU0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/01/de_la_altura_de_la_paz_a_la_calma_de_gualeguay_la_travesia_de_laura_flores_4.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Hay viajes que se miden en kilómetros y otros que se miden en sensaciones. Para Laura Flores, una estudiante paceña de 22 años, el mapa marcó una ruta de más de 2.500 kilómetros desde la árida altura de Bolivia hasta el verde húmedo de Entre Ríos. Pero al final de su estadía de un mes en Gualeguay, lo que más pesó en su valija no fue la ropa, sino el asombro por una tranquilidad que, en las grandes capitales, parece un mito.</p>Laura junto a la familia que le brindó alojamiento, e integrantes de Aiesec Gualeguay.<p>Laura llegó a nuestra ciudad a través de la ONG AIESEC, con el objetivo de realizar una pasantía profesional en las oficinas de El Debate – Pregón. Sin embargo, lo que comenzó como un desafío académico terminó siendo una inmersión profunda en la "identidad gualeya".</p><p>El choque de dos mundos: humedad, bichos y cortisona</p><p>La adaptación no fue solo cultural, sino también biológica. Acostumbrada al clima seco de La Paz, Laura descubrió en Gualeguay a un enemigo pequeño pero implacable: el mosquito litoraleño.</p><p>"Allá en Bolivia el clima es más seco y no hay tantos bichos", relató entre risas y resignación. Lo que empezó como una simple picadura derivó en una reacción alérgica que la llevó directo a la guardia médica. "Me tuvieron que inyectar cortisona. Yo no sabía que se podía ser alérgica a los mosquitos, fue algo totalmente nuevo para mí". En ese momento de vulnerabilidad, Laura descubrió el valor del entorno humano que la rodeaba: su familia de acogida, con Lorena y Ana a la cabeza, no dudaron en cuidarla como a una hija más.</p>La joven boliviana compartió momentos agradables con integrantes locales de Aiesec.<p>Una redacción entre tintas y bytes</p><p>En su paso por el diario, Laura se encontró con una sorpresa tecnológica. A pesar de la tradición que acarrea un medio gráfico, la joven destacó la modernización de los procesos locales. "El diario está muy por encima de mis expectativas por la tecnología que usan. Me sirvió mucho para soltarme, para dejar de ser tímida y abrirme a la gente", explicó.</p><p>Esa apertura se extendió a las calles. Laura recorrió el Parque Quintana, el Cementerio Municipal y se empapó de la fama de Gualeguay como cuna de artistas. "Me sorprendió que sea tan tranquilo, que puedas andar de noche sin miedo. Y lo hogareña que es la gente: te hacen preguntas, se interesan por vos, nunca me sentí incómoda".</p>Laura junto a Gastón Marcó, en El Debate - Pregón, donde realizó una pasantía.<p>Compatriotas y despedidas</p><p>En sus caminatas, Laura también encontró pedacitos de su hogar. Gualeguay alberga a varios bolivianos que, como ella, algún día llegaron y decidieron quedarse. "Conocí a dos compatriotas, uno de Cochabamba y otro de Oruro. Me decían que acá es muy bonito y seguro, y que cuando llegás a un pueblo tan tranquilo, ya no extrañás tanto allá".</p><p>Sin embargo, para Laura, el llamado de su casa en La Paz es fuerte. Tras una serie de asados, reuniones semanales y "meetings" con los jóvenes de AIESEC, llegó el momento de la partida.</p>Laura junto a otros dos jóvenes de Aiesec Gualeguay.<p>El camino de regreso</p><p>El regreso fue una travesía en sí misma: un micro en la madrugada gualeya hacia Liniers, un reencuentro fugaz con familiares en Buenos Aires y, finalmente, un vuelo de cuatro horas para cruzar el continente de vuelta a las montañas.</p><p>"Me voy muy contenta, conocí gente muy linda y me apena no poder quedarme más", dijo con una mezcla de nostalgia y satisfacción. Se llevó consigo el sabor del Powerade que le daban para recuperarse, la calidez de la familia de Lorena y el orgullo de haber sido, por un mes, una gualeya por elección.</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/D_x2C77R01Mqob7-Ij-QhQWcQU0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/01/de_la_altura_de_la_paz_a_la_calma_de_gualeguay_la_travesia_de_laura_flores_4.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Entre el calor litoraleño, el aprendizaje en las redacciones y una lucha inesperada contra los mosquitos, la joven boliviana se despidió de la ciudad tras un mes de intercambio. "Me llevo la calidez de la gente", confesó.]]>
                </summary>
                                <category term="locales" label="Locales" />
                <updated>2026-02-19T13:40:08+00:00</updated>
                <published>2026-01-11T12:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Agustina Duarte enfrenta con fortaleza su recuperación y agradece la ayuda solidaria
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.diariodebatepregon.com/locales/agustina-duarte-enfrenta-con-fortaleza-su-recuperacion-y-agradece-la-ayuda-solidaria" type="text/html" title="Agustina Duarte enfrenta con fortaleza su recuperación y agradece la ayuda solidaria" />
        <id>https://www.diariodebatepregon.com/locales/agustina-duarte-enfrenta-con-fortaleza-su-recuperacion-y-agradece-la-ayuda-solidaria</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Debate Pregón]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.diariodebatepregon.com/locales/agustina-duarte-enfrenta-con-fortaleza-su-recuperacion-y-agradece-la-ayuda-solidaria">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/wZQx8Azy4lhhv-WvBSEbAdwPKU0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2025/10/agustina_duarte_enfrenta_con_fortaleza_su_recuperacion_y_agradece_la_ayuda_solidaria.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>En diálogo con nuestro medio, Agustina relató que el diagnóstico llegó cuando la enfermedad ya llevaba más de un año de evolución. “Me lo detectaron hace dos años, pero ya tenía como un año y pico el tumor. Era muy grande, y cuando me lo encontraron los médicos me dijeron que tenía tres o cuatro meses de vida si no me operaban”, contó.</p><p>Fue intervenida quirúrgicamente en dos oportunidades en el Hospital Udaondo de Buenos Aires. “La primera operación fue para extraer el tumor, y la segunda porque se me había lastimado la ostomía. Después tuve una fístula que no cerraba, pero por suerte eso se solucionó solo después de algunos meses”, explicó.</p><p>A un año de aquella cirugía, Agustina se prepara para una nueva etapa. “Ahora tengo que viajar nuevamente a Buenos Aires, el 10 de noviembre, para mi primer gran control. Me hice análisis, tomografía y resonancia, y quiero ver cómo sigue todo. Me siento bien, pero puede ser que necesite algunas quimios más; eso me lo dirán los médicos”, comentó.</p><p>Para poder afrontar este nuevo viaje y los gastos que conlleva, lanzó una rifa solidaria. “Estoy más que agradecida con toda la gente que me ha acompañado. Quiero agradecer a quien me dejó una estampita de la Virgen María con una medallita antes de un viaje. No sé quién fue, pero fue muy especial para mí. La llevo conmigo siempre”, expresó emocionada.</p><p>Agustina también agradeció al Hospital San Antonio de Gualeguay, a sus amigos y a los profesionales que la acompañaron en todo el proceso. “En especial al doctor Erben, que me dio una mano enorme”, destacó.</p><p>El control médico será el primero tras un año de recuperación, y determinará cómo continuará su tratamiento. “Por ahora no lo sé, porque estoy con un nuevo proctólogo. Cuando tenga novedades, las voy a compartir en mis redes sociales”, dijo.</p><p>Aunque el Hospital Udaondo es público, Agustina explicó que al no residir en Capital Federal no cuenta con cobertura. “No me cubre ningún medicamento ni insumo, todo corre por mi cuenta”, señaló.</p><p>Actualmente se siente mejor, aunque aún debe seguir un tratamiento para mejorar su salud intestinal. “Estoy delicada, pero sigo adelante con fe”, afirmó.</p><p>Quienes deseen colaborar con la rifa o ayudarla económicamente pueden comunicarse al 3444-508581 o enviar su aporte al alias agus.du33. “Estoy muy agradecida a todos los que me acompañan. Gracias de corazón por cada gesto de ayuda y por no dejarme sola en este camino”, finalizó Agustina.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/wZQx8Azy4lhhv-WvBSEbAdwPKU0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2025/10/agustina_duarte_enfrenta_con_fortaleza_su_recuperacion_y_agradece_la_ayuda_solidaria.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Desde hace dos años, Agustina Duarte, de 35 años, atraviesa una dura batalla contra el cáncer de colon. Tras un largo proceso de cirugías y tratamientos, hoy su salud muestra signos alentadores, aunque continúa en un camino de controles y cuidados que requiere nuevamente el apoyo de la comunidad.]]>
                </summary>
                                <category term="locales" label="Locales" />
                <updated>2026-02-19T13:40:08+00:00</updated>
                <published>2025-10-28T13:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Nadia Carolina Castillo: La fuerza de voluntad que transforma desafíos en oportunidades
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.diariodebatepregon.com/locales/nadia-carolina-castillo-la-fuerza-de-voluntad-que-transforma-desafios-en-oportunidades" type="text/html" title="Nadia Carolina Castillo: La fuerza de voluntad que transforma desafíos en oportunidades" />
        <id>https://www.diariodebatepregon.com/locales/nadia-carolina-castillo-la-fuerza-de-voluntad-que-transforma-desafios-en-oportunidades</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Debate Pregón]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.diariodebatepregon.com/locales/nadia-carolina-castillo-la-fuerza-de-voluntad-que-transforma-desafios-en-oportunidades">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Pup17lODin2FVt6lU0ge64AKLU8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2025/08/nadia_carolina_castillo_la_fuerza_de_voluntad_que_transforma_desafios_en_oportunidades.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>— Nadia, ¿podés contarnos un poco sobre vos y tu vida actual?</p><p>Mi nombre es Nadia Carolina Castillo, tengo 43 años y actualmente estudio la Licenciatura en Educación y Nuevas Tecnologías en la Universidad Siglo XXI. Soy madre de una niña de 7 años, esposa y trabajo en un comercio en Gualeguay. La verdad es que emprender una carrera a esta edad, con tantas responsabilidades, no es fácil.</p><p>— ¿Cómo es para vos el desafío de estudiar y cumplir con tantas obligaciones?</p><p>Me siento joven, pero también consciente de que hay cosas para las que ya no soy tan joven. Por eso, estudiar es un verdadero desafío. Desde hace tiempo estudio lengua portuguesa y el año pasado obtuve el certificado Celpe-Bras, rendido en la Casa de Brasil en Buenos Aires.</p><p>También estudio violín en la Escuela de Música N.º 2 "Feliciano Chiclana". Pero estudiar con tantas actividades, con el trabajo y las responsabilidades familiares, se vuelve muy complicado.</p><p>— ¿Qué te impulsa a seguir adelante con tus estudios?</p><p>Aun así, vengo luchando desde hace tiempo por superarme, por crecer y salir adelante. También lo hago como una forma de contribuir a mi familia, ya que la situación económica es muy difícil. Mi esposo y yo trabajamos juntos en un solo comercio, lo cual es un esfuerzo constante. Por eso, decidión estudiar: porque me gusta, y porque deseo trabajar en las escuelas, dar clases a los niños.</p><p>— Contanos sobre la materia práctica solidaria que realizaste este año y cómo surgió la idea de tu proyecto.</p><p>Este año, una materia llamada Práctica Solidaria nos propuso una actividad: vincularnos con una institución de nuestra ciudad y colaborar con ella. Pensé en la Biblioteca Popular "Carlos Mastronardi", una institución histórica que ha promovido siempre la cultura, apoyando escritores y artistas, y que abre sus puertas a toda la comunidad. Para mí, la biblioteca fue un refugio en mi adolescencia, cuando no tenía libros en casa ni posibilidades de comprarlos. Estudiar ahí, rodeada de sus mesas antiguas, en un ambiente tranquilo, fue muy significativo.</p><p>— ¿Cómo fue la recepción en la biblioteca para tu proyecto?</p><p>Me acerqué a hablar con Luisina Viviani, presidenta de la biblioteca, y con Aníbal Vescina, quien siempre está presente. Me recibieron con entusiasmo y me apoyaron en el proyecto. Éste consistía en recorrer escuelas de la ciudad y rurales, jardines municipales y hogares de niños, llevando libros, leyendo cuentos, compartiendo historias, música y alegría. La experiencia ha sido muy enriquecedora.</p><p>— ¿Seguís con ese proyecto?</p><p>Aún no termino: continúo visitando jardines durante todo el año. Leerles a los niños, ver su alegría, compartir con las docentes... nunca imaginé que podría adaptarme tan bien a ese entorno y lograr captar su atención. Además, es una forma de sacar la biblioteca a la calle, de que los libros lleguen a quienes los necesitan.</p><p>— ¿Cómo viviste la experiencia de ser seleccionada para representar a Entre Ríos en el Árbol de la Convivencia 2025?</p><p>A principios de julio, la universidad envió un mail invitando a postularse para participar del Árbol de la Convivencia 2025, a realizarse en Córdoba los días 23 y 24 de julio. Leí el mensaje y decidí postularme. Envié los datos el último día del plazo. Una semana después, recibí una llamada: había sido seleccionada para representar a Entre Ríos. Me quedé sin palabras. Fue un honor inesperado representar a mi ciudad y a mi provincia en un evento tan importante.</p><p>— ¿Qué actividades realizaron durante el encuentro en Córdoba?</p><p>Nos organizaron todo: pasajes, estadía y actividades. Viajamos a Córdoba 24 estudiantes, uno por cada provincia y uno por CABA. Compartimos hotel, recorrimos el casco histórico, visitamos iglesias y la universidad jesuita más antigua, hoy patrimonio de la UNESCO. Fue emocionante conocer a otros estudiantes, compartir nuestras historias.</p><p>La primera noche intercambiamos presentes típicos de nuestras provincias. Yo llevé un mate forrado en cuero, representativo del trabajo artesanal de Gualeguay y miel producida, por la familia de mi esposo como símbolo de cada apicultor que trabaja con las colmenas y que es tan difícil. Es una tarea muy complicada de llevarla adelante teniendo en cuenta todos los problemas ambientales de la fumigación, el cambio climático, la falta de agua en verano y todo eso las abejas lo sufren y mueren muchas poblaciones, muchas colmenas, entonces el apicultor se ve desfavorecido dado que es un trabajo costoso. Además, en aquella ocasión, intercambié un libro que me facilitó Aníbal Vescina sobre la historia de nuestra biblioteca, que incluye textos de Juanele Ortiz, Tuki Carboni, Emma Barrandeguy, entre otros.</p><p>Al día siguiente, tuvimos desayuno formal en el campus, frente al aeropuerto, con los directivos de la universidad. Cada uno contó su historia, cómo llegó a la universidad, qué estudia y qué lo motiva. Fue un momento muy emotivo. Luego se realizó el acto central, al aire libre, junto al Árbol de la Convivencia: un algarrobo plantado en la primera edición. Cada uno llevó tierra de su ciudad, que colocamos alrededor del árbol, formando una muestra simbólica de la diversidad del país.</p><p>También recorrimos las aulas del campus, que cuenta con tecnología de punta, especialmente en las carreras de salud. Luego compartimos un almuerzo con docentes de nuestras respectivas carreras. Fue muy valioso poder conocer en persona a quienes normalmente vemos por plataformas virtuales.</p><p>— ¿Qué rol tuvo la familia en tu experiencia?</p><p>Todo esto reafirma la importancia del apoyo familiar. Mi esposo cocina cuando yo tengo que rendir un parcial, todos colaboramos. Nada sería posible sin esa contención.</p><p>— ¿Cómo fue el acompañamiento desde el municipio?</p><p>También quiero destacar la ayuda que recibí desde el municipio. Me comuniqué con la intendenta Dora Bogdan, quien me derivó a la secretaria de Turismo, Florencia Fernández, y ésta a Azul Justet, directora de Turismo. Me facilitaron folletos e información de Gualeguay para distribuir entre los demás estudiantes. Esas bolsitas hoy están en distintos rincones del país.</p><p>— ¿Qué reflexión te dejó esta experiencia?</p><p>Esta experiencia me mostró que hay esperanza. Que hay jóvenes apostando por el país, que estudian y sueñan con mejorar su comunidad. Fue un acto profundamente federal y humano. Creo que otras universidades, públicas y privadas, deberían promover este tipo de encuentros, que acercan al estudiante, que lo motivan a seguir.</p><p>— ¿Podés contarnos sobre tus inicios y obstáculos que enfrentaste?</p><p>No pude estudiar de joven por problemas de salud: estaba perdiendo la vista. Tuve que trabajar desde muy chica. Mi padre vivía en Asunción, con otra familia; crecí con mi madre y mis hermanos, sin lujos, sin comodidades, pero con dignidad. Conocí a mi padre recién a los 17, y a mi familia paterna, que hoy me acompaña y me apoya.</p><p>— ¿Cómo te ayudó el estudio a superar esas dificultades?</p><p>Estudiar me mantuvo con la mente ocupada y me ayudó a superar muchos momentos difíciles. Me operé, me pusieron lentes intraoculares, y recién hace dos años pude empezar a estudiar formalmente. Mi fuerza de voluntad y perseverancia son mi sello, y creo que eso es lo que hoy falta: creer que se puede, aunque cueste.</p><p>— ¿Qué mensaje final te gustaría compartir?</p><p>Hoy tengo un comercio, soy madre, estudio, soy miembro de la Biblioteca Popular gracias a la invitación de Aníbal Vescina. A todos los que confiaron en mí, gracias.</p><p>Quiero ser un ejemplo de superación. No por orgullo, sino porque creo que todos podemos mejorar, que todos tenemos algo para aportar a la sociedad. Y que todo llega, si le damos tiempo al tiempo.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Pup17lODin2FVt6lU0ge64AKLU8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2025/08/nadia_carolina_castillo_la_fuerza_de_voluntad_que_transforma_desafios_en_oportunidades.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>A sus 43 años, Nadia combina su rol de madre, trabajadora y estudiante universitaria, con la pasión por la educación y la cultura. En contacto con nuestro matutino, comparte su inspiradora historia de superación, compromiso social y el orgullo de representar a Entre Ríos en la 11º edición del Árbol de la Convivencia 2025, evento que se realizó los días 23 y 24 de julio en la ciudad de Córdoba.]]>
                </summary>
                                <category term="locales" label="Locales" />
                <updated>2025-08-03T13:00:03+00:00</updated>
                <published>2025-08-03T13:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Luis “Gonzalito” González: el campeón de la vida
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.diariodebatepregon.com/locales/luis-gonzalito-gonzalez-el-campeon-de-la-vida" type="text/html" title="Luis “Gonzalito” González: el campeón de la vida" />
        <id>https://www.diariodebatepregon.com/locales/luis-gonzalito-gonzalez-el-campeon-de-la-vida</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Debate Pregón]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.diariodebatepregon.com/locales/luis-gonzalito-gonzalez-el-campeon-de-la-vida">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/qb7whDWMTcsbk0Xb1Ekd8dveQs4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2025/06/luis_gonzalito_gonzalez_el_campeon_de_la_vida.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Luis Alberto González (70), más conocido en Gualeguay como “Gonzalito”, es mecánico de motos, con taller propio en calle Carbó, entre Quirós y Carmen Gadea. Pero, además, es un verdadero referente del deporte local. A lo largo de su vida practicó fútbol, karate, ciclismo, maratón y motociclismo, siendo este último una de sus grandes pasiones.</p>"Gonzalito" integró las filas del equipo de fútbol de El Progreso.<p>Ganó premios en todas estas disciplinas, pero su mayor conquista no se mide en trofeos: es el cariño de la gente, que lo valora por su hombría de bien, su honestidad y su gran corazón.</p><p>&nbsp;González tiene un fuerte lazo con el club de sus amores: Barrio Norte. Su padre y varios familiares estuvieron profundamente ligados a la institución, y él no solo jugó al fútbol allí, sino que también lo representó en otras disciplinas.</p><p>&nbsp;Otro de los logros poco conocidos de “Gonzalito” fue su participación en la tradicional peregrinación a la Virgen de Luján. En 2013, recorrió caminando el trayecto desde Liniers hasta la Basílica en 10 horas y 55 minutos; en 2014, en 10 horas y 23 minutos; y en 2015, en 9 horas y 36 minutos. Lo hizo con devoción, no por competencia. Un testimonio de fe y resistencia.</p><p>&nbsp;En esta entrevista, nos comparte solo algunas de las muchas anécdotas que conforman su intensa y entrañable historia.</p><p>&nbsp;—Luis, ¿cómo nació su vínculo con el club Barrio Norte?</p><p>—El club… ¡mi querido club! Si habré dejado el esqueleto ahí. Yo quería jugar, pero mi viejo no me daba la firma. Hasta que un día me largué nomás, entré y jugué. Empecé en la quinta y a los 19 ya estaba en primera. Me decían el “Chivo Pavoni”, porque era pelado de joven, de puro nervioso.</p><p>&nbsp;—¿En qué puesto jugaba?</p><p>—De tres. No pasaba ni el loro, ¡te lo aseguro! Ni hoy me pasan. Jugué con el equipo “El Ciclón”, ganamos chanchos, vaquillas, lo que fuera, en torneos que se hacían en los campos.</p><p>&nbsp;—¿A qué compañeros recuerda en su paso por Barrio Norte?</p><p>—A todos. Absolutamente a todos. Al Pocha (Badaracco), principalmente. Él como técnico, también a Zambrano, De Lucca, Quiche Matorra, Castañeda… Salimos campeones con el Pocha.</p><p>Yo era karateca, sabía todo tipo de ejercicios, y nos entrenamos fuerte. Teníamos un cuadrazo. Pero los jugadores eran reacios a entrenar, como en todos lados. Le dije a Pocha: “Perdóneme, usted tiene equipazo, pero le falta entrenamiento”. Entonces él les dijo a los jugadores: “A partir de mañana, si Luisito les dice ‘tírense de cabeza’, ustedes se tiran”. Y los empecé a entrenar físicamente. Tenía unos 20 años. Así fue. A los 19, 20 años salimos campeones.</p><p>&nbsp;—¿Y qué pasó cuando fue a Victoria?</p><p>—Me fui a trabajar y me querían en la primera, pero Barrio Norte no me daba el pase. “¿Cómo te vamos a largar a vos, si sos parte del club?”, me decían. ¡Y tenían razón! Mi viejo Timoteo, el tío Cachi, el tío German… todos formaron parte del club. Dos años tardaron en liberarme. Después jugué en El Progreso y también salimos campeones.</p>El motociclismo es una de las grandes pasiones de Luis González.<p>&nbsp;—Usted también practicó muchos otros deportes…</p><p>—¡Qué te parece! Yo hacía de todo al mismo tiempo. No me quedaba quieto, era una máquina… por eso se me cayó el pelo. Corrí en moto durante 40 años, y nunca pedí un peso. Hoy piden sponsor para todo. Yo me sacaba un pantalón y compraba un pistón. Corrí en Larroque, Gualeguaychú, Paraná, por todos lados.</p><p>&nbsp;Corrí maratones representando a Barrio Norte. Una vez, en la Costanera, nos ganó un keniata y yo salí tercero en mi categoría. Era una carrera de 12 km 400 m. Otra vez hicimos una maratón alrededor de Gualeguay que terminó en Barrio Norte. Cuando subí al escenario y vi la bandera del club, la agarré, me envolví con ella y la besé. Me salió del alma. ¡Y me aplaudieron más que al primero!</p><p>&nbsp;También corrí en bicicleta, en los campeonatos interregionales. Todos tenían bicis hispano-francesas de aluminio, yo una de fierro. Me entrenaba Tabordita, el campeón, junto al Flaco Albornoz y Lazo. Íbamos de Gualeguay a Larroque, y me los aguantaba.</p><p>Karate también hice, muchísimo. Defensa personal, trofeos tengo de sobra.</p><p>&nbsp;—¿Está conforme con su vida?</p><p>—Por supuesto. ¡Dios mío! Durante 40 años corrí en moto. Me di el gusto de correr con los “cucos” del motocross, los que tenían motos importadas, y yo con mi Surumpio nacional.</p><p>&nbsp;—¿Tiene algún problema físico que lo aqueje?</p><p>—Sí, los meniscos rotos. Es mi cruz. Las dos rodillas las tengo destruidas, debe ser de tanto andar.</p><p>&nbsp;—¿Le gustaría tener una camiseta de Barrio Norte?</p><p>—¡Claro que sí! Una vieja, de las de antes, a rayas. Incluso la quise comprar. Una vez le pedí una a un integrante del club, le dije: “Te la pago”, pero nunca me la trajo. Quiero correr en bicicleta con esa camiseta.</p><p>&nbsp;—¿Sigue activo hoy?</p><p>—Sí, camino todos los días 60 cuadras. No a paso de paseo: fuerte. Después hago entre 12 y 25 km en bicicleta. Paso por la Virgen del Camino y sigo hasta el puerto. El ciclismo me mantiene en estado. La bici no duele como correr. Me la paso llorando porque no puedo correr más, pero entreno a mi hija. Hace poco ganó una maratón desde el Corsódromo. Me muero por correr con ella, pero tengo que aflojar para poder llegar viejo.</p><p>&nbsp;—¿Qué otras anécdotas recuerda en el motociclismo?</p><p>—Una vez, en plena carrera, mi amigo “Toco” Esquivel iba ganando. Yo veía que se abría cada vez más… hasta que se cayó. Yo lo iba a pasar, pero paré. Volví para asistirlo. No gané, pero ese es mi trofeo, el del corazón.</p><p>&nbsp;Otra vez, en Larroque, a un corredor se le pinchó la cámara, justo antes de largar. Nadie le prestaba una. Yo le dije: “Vení, usá la mía”. Largó, ganó, y después me la quiso pagar. “No quiero”, le dije. Esas cosas no se cobran.</p><p>&nbsp;</p>"Gonzalito" es un entusiasta competidor de maratones.<p>—Esos gestos son valiosos…</p><p>—Siempre le agradezco a Dios. Y le sigo pidiendo. Pero quiero correr una maratón con mi hija. Quiero correr con mi campeona.</p><p>&nbsp;—¿Cómo se llama su hija?</p><p>—Olga Carolina González. Una máquina. Tiene el corazón igual al mío. Está deseando que me recupere. Ya estoy para volver a caminar hasta el predio de la Rural.</p><p>&nbsp;—¿Y Teco Barrios?</p><p>—Corría en moto. Tenía mucha ayuda de amigos. Yo nunca pedí nada, pero sí ayudé. Lo traía al taller y le enseñaba. Un amigo mío, Toto, tornero, le preparaba la moto. ¿Sabés qué hacíamos? Se la robábamos los sábados, sanamente, y la trabajábamos en secreto. Nadie lo supo. Diez, quince años después se lo confesé al Teco. “Yo te la preparaba en escondida”, le dije. Y él me contestó: “Vos no tenés para escribir un libro, tenés para escribir tres”.</p><p>&nbsp;—¿Algún mensaje final?</p><p>—Besos a todos. No he ganado muchos premios, pero sí un millón de amigos.</p><p>&nbsp;—“Gonzalito”, el mejor premio que usted ha ganado es ser buena persona.</p><p>—Sí, gracias. Rezo todos los días para seguir siéndolo.</p><p>&nbsp;—¿Quiere dejar un saludo especial a la gente de Barrio Norte?</p><p>—Ellos no precisan que los salude. Ya saben de mí. Saben que los llevo en el alma. Porque soy honesto.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/qb7whDWMTcsbk0Xb1Ekd8dveQs4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2025/06/luis_gonzalito_gonzalez_el_campeon_de_la_vida.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>A los 70 años, sigue pedaleando, caminando, y emocionando con su humildad, su historia deportiva y su amor por Barrio Norte.]]>
                </summary>
                                <category term="locales" label="Locales" />
                <updated>2026-02-19T13:40:08+00:00</updated>
                <published>2025-06-22T12:30:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Bahía Blanca: dramático testimonio de una gualeya tras la trágica inundación
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.diariodebatepregon.com/locales/bahia-blanca-dramatico-testimonio-de-una-gualeya-tras-la-tragica-inundacion" type="text/html" title="Bahía Blanca: dramático testimonio de una gualeya tras la trágica inundación" />
        <id>https://www.diariodebatepregon.com/locales/bahia-blanca-dramatico-testimonio-de-una-gualeya-tras-la-tragica-inundacion</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Debate Pregón]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.diariodebatepregon.com/locales/bahia-blanca-dramatico-testimonio-de-una-gualeya-tras-la-tragica-inundacion">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/y7mGW4a2kva61wxtmGY2Id_i8Og=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2025/04/bahia_blanca_dramatico_testimonio_de_una_gualeya_tras_la_tragica_inundacion.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Bahía Blanca sufrió una de las peores inundaciones de su historia el pasado 7 de marzo. En apenas 12 horas, cayeron 290 milímetros de lluvia, provocando el desborde del arroyo Napostá y del canal Maldonado. El desastre dejó al menos 16 muertos, decenas de personas desaparecidas y más de 1.500 evacuados.</p><p>A las pérdidas humanas se suman las materiales: cientos de familias perdieron sus pertenencias y la reconstrucción de viviendas y comercios requerirá una inversión enorme. La infraestructura vial también fue gravemente afectada, interrumpiendo el transporte y dificltando las tareas de rescate y la distribución de ayuda.</p><p>Mercedes Mendieta, oriunda de Gualeguay, vive desde hace casi 12 años en Bahía Blanca junto a su familia. En este artículo, comparte el drama que vivieron durante y después de la tormenta. “Recién ahora estamos pudiendo descansar un poco y desestresarnos. Todavía estamos procesando lo que pasó. Nos queda mucho por hacer, pero poco a poco lo vamos a lograr”.</p><p>“Tenemos a cargo el comercio ‘Emes gráfica + librería’, ubicada en una de las zonas más afectadas por el temporal del 7 de marzo. Llovió en pocas horas lo que normalmente cae en más de medio año. Hay muchas teorías sobre por qué pasó esto y si se podría haber evitado. Lo único que puedo contar es lo que vivimos ese día y los que siguieron”.</p><p>Mendieta recuerda que ese viernes se casaba su sobrina. “Ya había alerta amarilla, que pasó a naranja la noche anterior. Se suspendieron las clases y muchos pensamos que era una medida exagerada. ¡Qué equivocados estábamos! Esta zona tiene alertas casi todas las semanas, muchas veces por vientos, y la mayoría de las veces no pasa nada. Pero desde el tornado de diciembre de 2023 se actúa con más cautela”.</p><p>“El jueves anterior no llovió. El clima estaba pesado, húmedo, pero no cayó una gota. Por la noche empezamos a ver relámpagos. Nos fuimos a dormir preocupados por el casamiento, y con las primeras gotas cayendo”.</p><p>La tormenta los despertó en la madrugada. “Pusimos toallas en las puertas por donde entraba agua. El patio estaba inundado, pero vivimos en zona alta, así que no fue grave. Nos preocupaba el local por algunas goteras. A las 7 de la mañana mi marido intentó llegar a la gráfica, pero ya no se podía circular. Las calles estaban cortadas, la ciudad se iba tapando de agua y seguía lloviendo intensamente”.</p><p>Cerca del mediodía cortaron la luz por razones de seguridad. En los grupos de WhatsApp circulaba información sobre zonas inundadas y calles intransitables. “Estábamos preocupados, pero jamás imaginamos lo que encontraríamos. Logramos llegar al local, cruzando calles convertidas en ríos, con el agua hasta la cintura. Tuvimos que formar cadenas humanas para cruzar porque la corriente seguía fuerte. Sentía que estaba en una película”.</p><p>“El agua había entrado con una fuerza impresionante. Rompió el vidrio de la vidriera y arrasó con todo: muebles, mostradores, impresoras, computadoras, materiales. Todo estaba destruido. Encontramos las impresoras y los escritorios amontonados en el fondo, uno sobre otro. Fue devastador”.</p><p>Mientras recorrían lo que quedaba de su local, vieron cómo el Ejército evacuaba a adultos mayores de un geriátrico cercano con palas mecánicas. “La gente aplaudía, lloraba, se abrazaba. Ya era de noche y todavía había 40 centímetros de agua adentro. Pusimos unas maderas en la vidriera como pudimos, para que no se siguiera yendo lo poco que quedaba”.</p><p>“Esa noche volvimos a casa con nuestros hijos, desolados, tratando de mantenernos fuertes por ellos. No pegamos un ojo. Al día siguiente arrancamos temprano. Cada jornada fue una odisea: calles cortadas, caminos destruidos, el barrio irreconocible. Sabíamos que la reconstrucción iba a llevar mucho más que unos días”.</p><p>Hoy, cuatro semanas después, los efectos del desastre siguen a la vista. “Verlo por la tele es fuerte, pero vivirlo es otra cosa. Fueron días de trabajo incansable, de agotamiento físico y emocional. Estuvimos 15 días sin luz. No sabíamos por dónde empezar. Pero lo que sí tuvimos —y aún tenemos— es gente que nos ayudó de mil maneras. La solidaridad fue abrumadora: familiares, amigos, vecinos, desconocidos que se acercaban a limpiar, a llevar comida, agua, palabras de aliento. Todo eso nos dio fuerzas para seguir”.</p><p>“La ciudad intenta volver a la normalidad, pero queda mucho por hacer. Algunas actividades recién están retomando, las clases volvieron, pero muchas calles siguen intransitables y los daños se notan en cada rincón. Nosotros logramos reabrir esta semana gracias a mucha ayuda. No estamos al 100%, las paredes todavía están húmedas, pero era urgente volver: es nuestro sustento”.</p><p>Algunos comercios han reabierto, otros no lo lograrán. “Ojalá la ayuda llegue de forma justa para que todos puedan salir adelante. La vida continúa, pero ninguno de nosotros volverá a ser el mismo”.</p><p>“Infinitas gracias a todos los que se preocuparon, que nos enviaron mensajes, donaciones, ayuda, oraciones, energía y amor”, concluyó Mercedes.</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/y7mGW4a2kva61wxtmGY2Id_i8Og=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2025/04/bahia_blanca_dramatico_testimonio_de_una_gualeya_tras_la_tragica_inundacion.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Bahía Blanca sufrió una de las peores inundaciones de su historia el pasado 7 de marzo. En apenas 12 horas, cayeron 290 milímetros de lluvia, provocan...]]>
                </summary>
                                <category term="locales" label="Locales" />
                <updated>2026-02-19T13:40:08+00:00</updated>
                <published>2025-04-06T13:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Lilia Bellini: Una vida entre Puerto Ruiz, Necochea y el amor por el idioma italiano
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.diariodebatepregon.com/locales/lilia-bellini-una-vida-entre-puerto-ruiz-necochea-y-el-amor-por-el-idioma-italiano" type="text/html" title="Lilia Bellini: Una vida entre Puerto Ruiz, Necochea y el amor por el idioma italiano" />
        <id>https://www.diariodebatepregon.com/locales/lilia-bellini-una-vida-entre-puerto-ruiz-necochea-y-el-amor-por-el-idioma-italiano</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Debate Pregón]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.diariodebatepregon.com/locales/lilia-bellini-una-vida-entre-puerto-ruiz-necochea-y-el-amor-por-el-idioma-italiano">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8cfGglST0LS76mejX8VGFcXy9Ck=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2025/02/lilia_bellini_una_vida_entre_puerto_ruiz_necochea_y_el_amor_por_el_idioma_italiano.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Al hablar sobre su querido Puerto Ruiz, Lilia Bellini (86), destaca la tranquilidad del lugar, aunque admite que su percepción del pasado es distinta. "Tal vez sea porque todo lo pasado fue mejor, pero siento que en mi juventud el pueblo tenía más vida", cuenta para El Debate Pregón.</p><p>¿Cuéntenos cómo nace tu relación con Puerto Ruiz?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: Soy nacida en Puerto Ruiz, donde me crie, viví hasta los 24 años y luego emigré a Necochea; allá viví 32 años y regresé verdaderamente por casualidad, a Gualeguay.&nbsp;</p><p>¿Regresó a Gualeguay o a Puerto Ruiz?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: No, vine a Puerto Ruiz, pensaba venir a Gualeguay, las cosas no se dieron y como tenía un lugar donde quedarme en Puerto Ruiz, regresé.&nbsp;</p>La Profesora Bellini (der.), con una amiga, durante una visita a la Fragata "Libertad", en Puerto Quequén. Detrás, dos barreminas de la Armada Argentina.<p>Usted ha realizado una etapa muy prolífica como docente italiano, cuéntenos acerca de eso…</p><p>-Lilia Bellini: Exactamente, durante 18 años fui docente en la escuela normal Ernesto A. Bavio, a la cual le tengo mucho cariño.&nbsp;</p><p>Aprendí italiano en Necochea. Gracias a Dios tuve la suerte en este momento que en aquella ciudad surgían excelentes profesores. Daba clases en Necochea y en Lobería, que están distantes a 50 kilómetros.&nbsp;</p><p>Yo me recibí con la doctora Estela Fiorentino, que después residió en Italia y nosotros nos recibimos para suplantarla a ella.&nbsp;</p><p>Estaba por hablar con el vice consulado italiano de Mar del Plata, y como no me contestaban, porque siempre pasa eso con los consulados, y se me ocurrió buscar en la guía de teléfono el número la escuela normal de Gualeguay, preguntando en qué momento se podía enviar el currículum y ofrecían la enseñanza del italiano. Por esa casualidad, me contestaron que en el momento que viniera, tenía trabajo. Les dije que en este momento no podía, pero que nos podíamos relacionar, así fue que al año siguiente vine a Gualeguay y comencé a trabajar con la rectora Graciela Freyre y continué con Norma Taffarel.&nbsp;</p><p>¿Y la casa donde vive era de su familia?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: La casa era de mi abuelo, pero no fue siempre de la familia; perteneció a otras personas y después la compró mi abuelo, la compró alrededor del año 1920.</p><p>Cuando regreso a Gualeguay y a Puerto Ruiz comienzo viviendo en una casillita que está al lado de la casa, que después pude refaccionar un poco, lo que pude y me instalé a vivir en la misma.</p><p>¿Cuánto tiempo transcurrió desde su regreso a Gualeguay?</p><p>-Lilia Bellini: En el 94. Justo el año pasado se cumplieron 30 años.</p><p>¿Cómo es la vida acá en Puerto Ruiz?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: Es muy tranquilo hasta ahora, esperemos que continúe así.</p><p>¿Le gustaría verlo más lindo, más crecido?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: Bueno, tal vez por una cuestión de que todo lo pasado fue mejor, a mí me parece que en los años de mi juventud era mejor.</p><p>¿Conoció el tren?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: Por supuesto.&nbsp;</p><p>¿Se trasladaba por este medio?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: Muchísimo.&nbsp;</p><p>¿Cómo era esa época?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: El tren venía dos veces al día, igual que el colectivo: venía a la mañana, a las siete de la mañana y se retiraba a ocho menos cuarto.&nbsp;</p><p>¿Y el tren traía mercadería y pasajeros?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: Que yo sepa, solamente pasajeros. La mercadería la traían otros trenes.</p><p>&nbsp;¿Y tuvo la posibilidad de ver el puerto activo con embarcaciones?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: El último barco grande que vi en este puerto fue un barco de bandera paraguaya, el Pato Bragado. Hace muchos años. Fue el último barco grande, después no entraron más. Anterior a eso, entraban barcos grandes como el Bastianín y algunos otros que no recuerdo.&nbsp;</p><p>Brevemente, ¿a qué se dedicas en la actualidad?</p><p>-Lilia Bellini: Bueno mirá, en la actualidad me dedico a algo que me sale muy, pero muy bien, que es haraganear (risas).</p><p>¿Sigue aprendiendo?</p><p>-Lilia Bellini: Sí, estoy aprendiendo guaraní, bue… una forma de decir. (risas).</p><p>¿Dónde lo aprende?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: En mi propio local (Primer Entrerriano y Halket), que cedo y aprendemos guaraní. Somos dos personas las que aprendemos guaraní, un médico y yo. Somos dos nada más, hasta ahora nunca hemos conseguido otra persona. Anterior a tener las clases de guaraní, con una señora paraguaya, yo doy unas clases de italiano, muy divertidas, muy alegres, diría yo. Aprendemos hasta hoy un poquito de gramática, pero las hacemos en cualquier momento, cambiamos siempre dentro del italiano, cuidado, no nos vamos de la parte italiana. Pero a lo mejor nos ponemos a investigar cosas que no tenían nada que ver con lo que estábamos dando ese día.&nbsp;</p>Jornada de exámenes finales en la Asociación Dante Alighieri de la ciudad de Lobería. En el centro, (de corbata) el Sr. Viceconsul de Italia en Necochea, Dr. Angelo Favero; a la izquierda de este la profesora Lilia Bellini, Presidente de la Dante de Necochea y examinadora en esta ocasión. A la derecha del Sr. Viceconsul, el Presidente de la Dante de Lobería, Sr. Troiano, con su esposa y sus dos hijos. Los demás son alumnos.<p>¿Usted vive con su hijo?</p><p>-Lilia Bellini: Sí, exactamente.&nbsp;</p><p>¿Están tranquilos, viven bien?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: Yo diría que sí, que estamos tranquilos.&nbsp;</p><p>¿Les gustaría que el puerto tuviera más vida? ¿O está bien así?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: Mirá, no sé si más vida, no sé. Creo que ya, a lo mejor a lo que a mí me gustaría ya no va a ser, ¿me entendés? Porque yo al puerto lo conocí con trabajo, y hoy no hay trabajo, con trabajo digamos formal, no el informal, ahora lo único que hay es el informal.&nbsp;</p><p>¿La gente vive mayormente de la pesca?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: Y de la pesca no sé, porque creo que no hay nada de pesca.</p><p>¿Quiere decir algo más, agradecer, saludar a alguien con quien se relacionó?&nbsp;</p><p>Lilia Bellini: A mis alumnos, con quienes me relaciono muchísimo. Mirá, hasta me relaciono con alumnas y compañeras que tienen edad parecida a la mía, que fueron compañeras en Necochea. Soy de relacionarme.&nbsp;</p><p>¿Qué recuerdos tiene de Necochea y Lobería?&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: Mirá, yo de la gente, buenísimo y de Lobería, otro tanto, buenísimo. De Necochea, lo que no amaba era el frío. Lo que amaba acá mi hijo; yo no, el frío.&nbsp;</p><p>Eso se debe a que esas ciudades están hacia el sur del país…</p><p>-Lilia Bellini: Claro. Acá ahora el calor está demasiado pesado.&nbsp;</p><p>Lilia, gracias.&nbsp;</p><p>-Lilia Bellini: No, por favor.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8cfGglST0LS76mejX8VGFcXy9Ck=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2025/02/lilia_bellini_una_vida_entre_puerto_ruiz_necochea_y_el_amor_por_el_idioma_italiano.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Al hablar sobre su querido Puerto Ruiz, Lilia Bellini (86), destaca la tranquilidad del lugar, aunque admite que su percepción del pasado es distinta....]]>
                </summary>
                                <category term="locales" label="Locales" />
                <updated>2026-02-19T13:40:08+00:00</updated>
                <published>2025-02-02T14:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Se realizó el encuentro de experiencias significativas
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.diariodebatepregon.com/locales/se-realizo-el-encuentro-experiencias-significativas-n69888" type="text/html" title="Se realizó el encuentro de experiencias significativas" />
        <id>https://www.diariodebatepregon.com/locales/se-realizo-el-encuentro-experiencias-significativas-n69888</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[El Debate Pregón de Gualeguay]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.diariodebatepregon.com/locales/se-realizo-el-encuentro-experiencias-significativas-n69888">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/1gNFEh4fgiMAJ83NKbfdG7Ieoig=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/593/0000593416.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La jornada organizada por la Dirección Departamental de Escuelas, se desarrollo con un gran éxito durante la mañana del martes.</p> <p>En la misma participaron las unidades de Nivel Inicial de todo el departamento Gualeguay, que compartieron su trabajo y sus vivencias pedagógicas didácticas durante el último año.</p> <p>El equipo de Supervisión estuvo acompañado por la directora departamental de escuelas, Marina Virué, y el coordinador técnico pedagógico, Aldo Riquelme.</p> <p>En este marco, desde la departamental felicitaron a las docentes y directivos que participaron de tan hermosa jornada.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/1gNFEh4fgiMAJ83NKbfdG7Ieoig=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/adjuntos/289/imagenes/000/593/0000593416.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Días atrás en el Parque Intendente Quintana, se llevó a cabo el Encuentro de Experiencias Significativas de Nivel Inicial 2021.]]>
                </summary>
                                <category term="locales" label="Locales" />
                <updated>2021-12-10T00:00:00+00:00</updated>
                <published>2021-12-11T16:00:00+00:00</published>
    </entry>
    </feed>