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    <title>El Debate Pregón</title>
    <subtitle>Últimas noticias de Argentina</subtitle>
    <updated>2026-10-17T18:29:10+00:00</updated>
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            Homenaje a Derlis Maddoni: “Nadie me da un chocolatín por un dibujo”
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PEW6iGiEW2eCgRMbPQexAJ0ytYw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://eldebatecdn.eleco.com.ar/media/2026/10/derlis_maddoni.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Cuando cerrábamos el número anterior de “La pandorga”, Derlis Maddonni obtenía una Mención Especial en el Salón Nacional de Chaco. Saludamos al maestro y prometimos una entrevista. Nos encontramos una noche, entre tabaco y vino para charlar como siempre lo hacemos pero con un grabador. Con su sentido del humor, sus dudas, su jubilación y sus recuerdos, nos encontró la madrugada escuchando el reportaje, riéndonos y poniéndonos serios…demasiado serios !El nene y el policía</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Recuerdo que una vez me vestí de jugador de “fobal” –tenía como cuatro años- y salí a la vereda a jugar. Me habían regalado un equipo, una pelota…</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -¿De qué cuadro?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Vos sabés que se me ocurre que era de River, pero tengo idea de que en realidad era de Boca; pero como tenía cuatro años no sabía de qué era. Entonces salí a jugar a la calle –mi casa en Chivilcoy quedaba frente a una estación terminal de trenes, terminaba justo frente a casa, estaban los paragolpes casi en la vereda- y un policía me hizo la broma de decirme”-¡Cómo va andar jugando al fóbal por la calle! ¡Ahora te llevo preso!” Recuerdo perfectamente que entré corriendo al negocio de mi padre y me escondí entra todas las cajas y la ropa que mi viejo vendía para que el policía no me llevara preso. …¿Será por eso que no me gustan los uniformes?…</p>Ilustración original de la nota<p>-¿Dibujabas cuando chico?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Si, dibujaba mucho. Desde el vientre de mi madre…Si, dibujaba. Como todos los chicos, porque todos los chicos dibujan a esa edad. Lo que pasa que después los agarran las maestras y los maestros y los acaban !</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Enfrente de mi casa en Chivilcoy, al lado de la estación había un terreno baldío donde pastaba una vaca o un caballo -siempre había algún vecino que traía alguno de esos animales a pastar a ese sitio-, entonces yo sacaba una mesa a la calle, una silla, todo de mi tamaño, un papel y tomaba apuntes del natural. No sé cómo serían; serían horrorosos tal vez…</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -¿ Conservás algo de eso ?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; - Una pocas cosas, tengo algunas colgadas por ahí… ¿Y por qué todo esto de la infancia?. ¿Sos “froidiano vos?</p><p>Café con leche y chocolatín</p><p>-Después pasé una época en que no hacía nada, hasta el secundario en donde empecé a hacer retratos de mis compañeros, caricaturas de algún profesor como “Buche” Gianello por ejemplo, quien me ha confesado que perdió la caricatura; me la quitó en clase y la perdió ¡y ahora quiere otra! No se la voy a hacer, esto es una cosa que va en serio.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al lado de mi casa había un hotel. Fui uno de los artistas rentados más jóvenes del mundo, porque tenía cuatro o cinco años y al hotel los viajantes venían todas las semanas, me veían en la puerta y me conocían. Entonces me hacían dibujar por un café con leche o un chocolatín y yo accedía, lógicamente. Ahora de grande me pasa mucho menos, nadie me da un chocolatín por un dibujo.</p><p>El culo del mundo</p><p>-Mi viejo fue trasladado a Concordia y vivimos unos años allí, y con gran asombro –porque Gualeguay, según los diarios y las cosas que leía mi viejo, era como el culo del mundo, no había caminos, cuando llovía no llegaba el kerosén y se asombraba de todas esas cosas en Concordia- terminó viviendo en Gualeguay con todos nosotros. Eso fue muy lindo, y a raíz que mi viejo vino a vivir a Gualeguay no faltó nunca más el querosén…Tendría ocho años cuando vine.</p><p>Alumno limpito</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Iba a la escuelita “Rayo”(N del R: San Antonio y Maestro Sardi o Tucumán) y fui escolta de la bandera; no se si por buen alumno lo hubiera merecido, pero por limpio…Mi vieja era muy delicada, me mandaba almidonado con unas medias tres cuartos de rombos que me llegaban hasta las rodillas. Y cuando volvía a casa mi vieja se daba cuenta a qué había jugado porque en el guardapolvo almidonado quedaban las marcas del juego: los “tres agarradores” por ejemplo, me lo dejaban todo mascado.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Los “tres agarradores” serían los “tres cazadores”…</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Claro, para la época tuya.</p><p>Tipo importante</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -En esa época, ¿a quién se nombraba como artista del pueblo?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Recuerdo que siendo muy chico un tipo importante era –y lo es- Quirós; incluso llegué a verlo un día. Estaba con el “Gordo” Legna, el querido y fabuloso “Gordo Legna” sentados en la puerta de la casa de él una noche, y Quirós había venido a comer a lo de Torres, pegado a la casa del “Gordo”( N del R: calle San Martín 0-50, enfrente del domicilio de Legna está la casa de la flia. Maddonni), en un Chevrolet 38 con un tal Velgeri, muy amigo, un verseador que escribía cosas y que -creo- Quirós pintaba en la estancia de este hombre que quedaba por Talitas. Era una noche de invierno y estábamos los dos muertos de frío y salió Quirós, puso el auto en marcha, le metió la pata al acelerador y el auto bramaba y bramaba, una humareda terrible! Y el “Gordo” me dice:”-Quirós sabrá mucho de pintura, pero de manejar…” Claro, no tenía porqué saber, él era pintor, pobre tipo.</p><p>El ratón y el místico</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Estábamos my embalados con todas las corrientes europeas. Recuerdo que por esa época, por los ‘50 y algo, hicimos una muestra en la librería de Hartkofp acercándonos a muchas cosas que había hecho Mondrian, Max Bill, toda la gente que estaba en un arte constructivo, o como lo llamaban ellos “plástico” puro. Es decir, también nosotros éramos presa del snobismo y de las cosas nuevas que venían, que no se si las captábamos. En mi caso, después he renunciado a este tipo de cosas.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -¿Qué nos dejaría Hatkofp actualmente…?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Hartkofp creo que nunca fue un tipo reconocido por lo que hizo. No solo traía libros que nadie le iba a comprar, volúmenes que uno podía ir a la librería a verlos –libros de reproducciones, de arte- sino que nos proporcionó a casi todos la posibilidad de mostrar lo que hacíamos en ese rinconcito que él tenía que se llamaba “Rincón Kofp” justamente, y ahí expusieron casi todos. Este lugar estaba al lado de la radio, donde hoy está la relojería Lacorazza (N del R: calle Chacabuco 0-50, antes de llegar a San Antonio. Ya no está la relojería). Hartkofp había inventado una biblioteca circulante que por unos pocos mangos uno se podía llevar un libro a su casa, leer y devolverlo. Me parece que Hartkofp influyó mucho más que muchísimos tipos que creemos que hemos influenciado en la cultura de Gualeguay. Ahora, me parece que Gualeguay no sabe pagar bien esas cosas, se me ocurre a mí. El “Ratón” Hartkofp –como le decíamos…a espaldas de él, no es cuestión de hablar de frente…- era un tipo muy sencillo y lo fue hasta lo último. Tal es así que la casa de la Sociedad de Escritores de Gualeguay era del “Ratón”; pienso que hay que ser muy grande para hacer una de ésas. Recuerdo que me enojé con (Roberto) Beracochea porque en unas charlas que dio –fueron impresas incluso- lo menciona así como al pasar; y yo le decía que, tanto Beracochea como el “Ratón” Hartkofp, como Epele fueron tipos que hicieron mucho por la cultura del pueblo y no veía por qué había que olvidarse de ellos. Epele es otro tipo olvidado, lo considero un sabio aunque no compartía para nada la ideología que tenía. Esto va muy en serio, ¿no? Demasiado serio…</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; He pensado siempre que Epele era un místico, un verdadero místico, cosa que no puedo decir de mucha gente de la iglesia que para nada lo son.; Epele lo era y lo reinvindicaron todas sus actitudes. Fue un tipo acorde con lo que predicaba y con lo que pensaba, cosa que no es sencilla para nada. Y en una sociedad como la de Gualeguay -que después de todo es el reflejo de una sociedad más grande- todo ser distinto de alguna manera es segregado, discriminado. Epele vivió refugiado en la escuelita Don Bosco –en gran parte una obra de él- enseñando.</p><p>Cosas importantes</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -A Emma Barrandeguy la conocí después de esta época. El primer contacto no personal que tuve con Emma fue a través de un amigo común: Marcelo Etcheverry. Yo tenía un libro de González Tuñón, “La luna con gatillo”, y a través de Marcelo me pidió prestado ese libro; le contesté que se lo prestaba siempre y cuando me lo vaya a devolver, entonces Marcelo le llevó el libro y le dio mi mensaje y Emma me contestó que ella no acostumbraba a quedarse con los libros ajenos. Ahora somos grandes amigos. Hay ‘dos clases de boludos: los que prestan los libros y lo que los devuelven’…esto no es mío.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¡Che, no hemos dicho nada importante! En un reportaje hay que decir cosas importantes!</p><p>Gatos en el parque</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Lo conocí poco. Creo que escapa a mis posibilidades hablar de la obra del viejo. A Juanele lo veo como si fuera música, no puedo penetrar en las palabras, me siento imposibilitado. Por supuesto que el hecho de haberlo conocido, haber estado una o dos tardes con él y haber escuchado una conferencia que dio en el museo una vez, me hace pensar que Juanele y la poesía que escribió eran una misma cosa y no se puede distinguir claramente cuál es la poesía: la que está escrita o él o viceversa; pienso que las dos cosas fueron parte de un fenómeno Juanele, digamos. Recuerdo que una de las veces que lo vi, Juanele estaba leyendo y fumaba, y uno de los tantos gatos que tenía estaba sobre él y le lamía el pelo, ese pelo revuelto característico de él; y esa imagen tan misteriosa que me produjo al verlo con la atmósfera del humo me hizo pensar que eso que veía era realmente la poesía.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Él nos hablaba de cosas que uno puede sentir…no sé cuales son las palabras exactas, no sé. Un día en el parque vos te encontrás con Juanele, tal vez la poesía escrita no está, él tampoco, está el parque y uno se encuentra con esos pastitos…Juanele es como un paisaje visto desde adentro del paisaje, esa idea me da a mi. No puedo agregarte grandes cosas, tampoco soy un lector permanente ni analista de lo que hizo.</p><p>Ideología</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Juanele se declaró marxista toda su vida, militó a su manera y no sé si en el Partido Comunista de Entre Ríos fue visto totalmente con la grandeza que tenía; hasta creo que en un momento fue rechazado. Ahora, ¿cómo encontrar la ideología de Juanele en la poesía lírica que el viejo hizo? Yo no sé…Picasso decía una cosa interesante que a lo mejor pueda valer para esto: “Cuando dibujo –durante la guerra- aunque en mi dibujo no aparezca la guerra, de alguna manera tiene que estar, tiene que estar presente.” Yo no se cómo ni donde ni por qué, no lo podría explicar a todo esto; pero quiere decir que es posible que la ideología de Juanele está metida en toda su obra pero es imposible desprenderla de todo el caudal de su creatividad. …Ahora sí vamos entrando en un cosa que nadie sabe qué es…</p><p>Análisis de orina</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -¿Vos leíste mi vida? Porque se han escrito varias. No sé bien, nunca estoy convencido para nada de nada. Había arreglado con mis padres que iba a estudiar ingeniería, no sé por qué; no estoy muy seguro si mis padres querían que estudiara ingeniería o yo lo quería, no lo tengo muy claro a eso…capaz que en otro reportaje te lo explico. El asunto es que llego a Buenos Aires y me tenía que hacer un análisis de orina para inscribirme y no me quedaba tiempo; entre el cierre de inscripción y el análisis no quedaba tiempo, tampoco sé por qué pedían un análisis. Entonces con los muchachos decidimos ir a La Plata, en una de esas allí teníamos más tiempo; y fui a La Plata y me inscribí en Arquitectura que no pedía ningún análisis ni nada.</p><p>&nbsp;</p><p>Jabón Federal</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -La cosa es que se me abrió un panorama que no conocía para nada, un acceso a una cantidad de artistas que los habíamos visto antes un poco pero que en ese momento eran moneda corriente en la facultad: todo el grupo de Mondrian, de Max Bill, la revista “Destijl” de Holanda; estábamos realmente enloquecidos con la plástica concreta, la revista “Nueva visión” que se publicaba en Argentina donde la gran mayoría de los artistas eran ‘geométricos’ por darte nombres –es difícil explicar por un grabador lo que está visto- Maldonado, Iomi, una cantidad de gente. Por esos años descubrí cosas que me llevaban a otro mundo, sobre todo Paul Klee, Delauny y su mujer, por supuesto Picasso y el italiano Gotusso que murió hace poco, enganchados con una cosa que&nbsp; mi entender me parecía más sensible que lo geométrico puro. Entonces empecé a sufrir como una especie de regreso, de tratar de encontrarme. Empecé a asistir a los talleres de Castagnino que tenía por Jabón Federal, allá por “Villa insuperable” que era una villa miseria. Pienso que sigo estando en una especie de realismo comprometido con lo social y más que nada con una especie de romanticismo, digamos así.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Alguna vez te definiste como un expresionista.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Si, el romanticismo tiene que ver con el expresionismo: éste es una forma de aquel; tiene mucho que ver aunque no se podría decir que es la misma cosa. Lo expresionista tiene que ver con lo exagerado y el romanticismo es también lo exagerado, no lo amoroso.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -La belleza no es lo lindo sino lo profundo…</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Claro, lo que es denso. En general tendemos a –porque los medios de comunicación social lo plantean- que el romanticismo tenga que ver con lo amoroso pero creo que no tiene nada que ver con eso; puede tener que ver con otra, incluso con lo amoroso. Por ejemplo, romántico a mi entender no porque habla de lo amoroso sino porque habla de un amor desmesurado; ahí está lo romántico: en lo desmesurado, en lo desproporcionado de la cuestión, no en que habla del amor. Podría hablar de cualquier otra cosa.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Tenemos una visión romántica del arte, de la vida…</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Los alemanes han dado grandes románticos y los expresionistas pintores han salido de muchos países que no tienen mucho que ver con lo latino. Un Van Gogh en el fondo es un expresionista aunque no calce dentro de la escuela, pero su tendencia general es expresionista más que impresionista. Ahora, cuando se habla de escuelas siempre se le está poniendo límite a las cosas y por ahí éstas no calzan dentro de esos límites.</p><p>Un eslabón</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -¿Quién te ha influenciado, además de los que nombraste?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Creo que me ha influenciado todo; sería muy torpe negar influencias. Pienso que en un momento dado Juan Carlos Castagnino fue muy importante para mi, previamente lo había sido Spilimbergo, Roberto “Cachete” González, Lajo Salai un húngaro que vivió mucho tiempo en Argentina y que a los dibujantes los influenció mucho, creo. Después de todo, un artista es un heredero de todo lo que se ha hecho antes que él, así no sea un renovador como dice Enrique Aguirrezabala, o un creador que va a sentar una escuela para que los demás sigan. Un artista tiene la influencia de todo lo que ha pasado antes.</p><p>Creo que uno hace mal cuando se cita a si mismo pero acostumbro a hacerlo a veces; digo entonces que “la cultura se hace robando bien sin saber a quien” u olvidándose a quien le robaste. El dibujo no empieza ni termina conmigo, ha habido miles de tipos antes que yo y si puedo ser una cadena para los que vengan, un eslabón de esa marcha del arte como dice Bigatti el escultor, estoy satisfecho; simplemente con ser un eslabón, ahora uno nunca sabe.</p><p>Mate cocido con vino&nbsp;</p><p>-Después de Omar Khayan, ¿cómo vamos a hablar del vino? En fin…Uno no sabe que tiene el vino. El bebedor lo sabe pero tal vez no sepa explicarlo, que puede ser mi caso. No sé, hay una cuestión afectiva; para mi está mi tío Esteban de por medio. Este tío que era hombreador de bolsas en Chivilcoy me enseñó a tomar mate cocido con vino –después salís desnudo a la calle en pleno invierno-; incluso la sopa, una sopa de sémola con un chorro de vino. Los pajaritos que cantaban dentro de la botella vacía…Él tomaba de la botella, no de un vaso; todavía lo veo al viejo con una faja negra&nbsp; de cómo seis metros para no herniarse, bombacha bataraza y alpargatas sentándose a la mesa cuando venía del molino; a una botella parecida a la de sidra la llenaba de vino y le iba dando taco a taco hasta que se acababa. Cuando se terminaba me decía: “-Bueno Pichi, cantaron los pajaritos.” y le hacía un sonidito adentro de la botella como si realmente cantaran los pajaritos. Eso me hizo pensar mucho tiempo después que las botellas de vino tienen duendes adentro, que tienen cosas; tienen duendes que son como el vino que tuvo: si el vino era arenoso los duendes también lo eran.</p><p>Trabuco de vidrio</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Una botella de vino Chianti que tenía sobre la discoteca, como tenía el culo redondo no podía estar parada porque le había sacado la paja. Estaba echada y cada vez que me sentaba a escribir delante del escritorio la veía como un trabuco que me disparaba balas de fogueo para joderme, para hacerme sentir una cosa que yo realmente no era. Pero a raíz de esa botella escribí una cantidad de cosas que seguramente no tienen ningún valor.&nbsp;</p><p>Oxígeno</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Los amigos me han dado todo, desde la comprensión, el cariño, parte de la formación. Pero tal vez lo más importante que tienen los amigos en una sociedad tan represiva, cuando uno se dedica a una tarea que no la hacen todos, un poco ‘rara’ donde la gente no te da siquiera la categoría de loco, dicen: “ese loquito que escribe, que pinta, que dibuja”, los amigos te dan esa cuota de oxígeno que hace falta, que no la podés tomar en ninguna otra parte. Pienso que lo más importante es eso, ese oxígeno que puede venir de muchas maneras, puede venir disfrazado de otras cosas pero el asunto es que a uno le llegue cuando está asfixiado; una cuota de oxígeno es una cosa importantísima.</p><p>¿Che, loco!</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -No sé que es la locura. Hay una seducción de la locura en los artistas, tal vez porque esto no es una cosa razonable, hacer esto no es razonable. No se puede medir con el metro que nosotros utilizamos para medir otras cosas. Pienso que –no exactamente de la locura- todo esto es una tarea desvalorizada en la sociedad, se me ocurre. No sé exactamente qué puede ser la locura; si estuviera loco tal vez no podría ni siquiera decirte que no sé qué es la locura, pero te digo que en otro momento he sentido orgullo de no ser parecido, que el sistema me trague, entonces hacer esto que hago es hacer lo que es mío. Lo que hago todos los días: ir al supermercado, comprar el vino, la carne, eso es lo que el sistema me propone, pero a mi lo mío no me lo propone el sistema. Si de algo puedo estar orgulloso es de la pequeña parte que puedo conservar con respecto a los demás.</p><p>Los impostores</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -El artista no es bien visto, y cuando una artista es bien visto se desconfía de él. Vertbisky dice una cosa muy importante: “El artista trabaja, los impostores se promocionan”. Me parece que es bastante cierto lo que dice; cuando vemos un artista que tiene éxito, inmediatamente desconfiás porque algo pasa que el sistema quiere captarlo. En los medios como la televisión nunca falta que aparezca un artista dando explicaciones que no tienen explicación, como esto que estamos haciendo nosotros. Pero tu medio es humilde, de barrio, no es la televisión.</p><p>Animales de tres ojos</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Parece que el arte por parte de la sociedad no requiere un reconocimiento. Hablaba con Eise Osman hace unos días y me decía: “Van Gogh no vendió nada durante su vida, lo negaron como artista y ahora pagan 82 millones de dólares por un cuadro de él, o sea, lo niegan como Van Gogh ahora”. El artista es alguien que está acicateando la sociedad de alguna manera, haciendo ver cosas que la sociedad no ve; es un tipo que tiene tres ojos, o cuatro, está viendo y eso molesta –como lo hace el loco, el raro-; el que es distinto molesta. Y todavía nosotros no sabemos socialmente aceptar a alguien que hace una cosa distinta, más allá que piense que el arte no desencadena una guerra y más allá que tampoco la pueda parar.</p><p>El arte</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -El arte modifica al mundo. Si salís a caminar por Avenida Santa Fe no sería raro ver a una señora llevando un Matisse pintado en su ropa, porque Matisse también ha modificado el mundo; lo ha hecho Picasso, Mondrián modificó toda la arquitectura. El mundo se modifica a través del arte, lo que pasa e que el arte es muy suave con el mundo y éste es muy duro con él.</p><p>Gentileza del desesperar</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Es difícil hablar de y para esto; uno se pone en situación que está hablando para la posteridad –“estoy trabajando para mi bronce” dije de alguien alguna vez-. Capaz que el humor es una defensa ante un medio agresivo. El escritor francés Boris Vian decía “el humor es la gentileza del desesperar”, o sea que es una forma cortés de zafarse de la muerte, de lo patético, de lo terrible, y es muy cierto; es una manera de zafar la cosa, incluso de penetrar la realidad y modificarla. No hay una definición clara para decir qué es el humor, qué es el arte, qué es la vida, qué se esto o qué es aquello; la definición es una aproximación castradora de la cosa: primero por que no es la cosa –no se ve igual- y segundo…como su nombre lo indica. Recuerdo que un amigo me decía “hay mil y una maneras de hacer el amor, esta es una y hay mil más”.&nbsp;</p><p>Ni lo uno ni lo otro</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -¿Qué implican los premios?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Los primeros premios interesantes los obtuve cuando tenía 30 años más o menos. Evidentemente no era un tipo muy maduro y me pareció que era muy importante obtener premios, incluso llegué a considerarme un dibujante excepcional y todas esas cosas; después me fui dando cuenta que no -“ni lo uno ni lo otro” como dijo el correntino: ni este camino va a Goya ni yo soy su amigo”-, los premios no son más que tentaciones que el sistema te larga para chantajearte, simples chantajes y no es que el sistema lo haga concientemente. Todo organismo, en última instancia, se defiende de su destrucción o de cualquier cuerpo extraño y usa los métodos que le corresponde para defenderse; los premios son eso: una defensa, y creo que no sirven para nada, no garantizan la calidad de una obra ni la calidad de la obra garantiza que va a tener un premio. Por lo tanto, no sirven. Eso no quiere decir que uno no mande a salones sus trabajos donde por ahí recibe un premio.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Cuando son jugosos en guita son interesantes…</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Como vos decís, si son en metálico son interesantes porque te ayudan a comprar material, te alivian un poco este mes o lo que sea. Pero uno tiene tal nivel de ambigüedades, de contradicciones, de cosas así, que igual participa de salones aunque sabe que está tentando al sistema; en el afán de mostrar para que vea la gente se está prestando a un juego que en definitiva es peligroso. Tengo muchas contradicciones con esto y no lo tengo muy claro todavía.</p><p>Preguntale a la gente</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -¿La plástica atrae a la gente?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Me parece que no, la atrae sí en forma indirecta; por ejemplo una tela de tapicería bien realizada atrae. A esto en definitiva se lo tendrías que preguntar a la gente, pero la idea que tengo en general es que la gente no quiere más problemas de los que ya tiene, porque una obra siempre te plantea problemas, aunque más no sea de lectura.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -La obra compromete…</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Claro, en última instancia es como un pequeño detonante de cosas que uno tiene, no te puede transmitir cosas que uno no tiene anticipadamente, por eso la gente cuando colgás algo, te pregunta “¿ Y eso qué significa, qué quiere decir?”; y uno tampoco sabe. Como defensa hay que utilizarlo al viejo Picasso.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Picasso ha sido importante hasta en el humor…</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Sí, es que no se puede hablar de esto de otra manera; nosotros hemos estado demasiado serios. Una mujer le preguntó a Picasso frente a un cuadro de él, qué significaba la obra. “-Mire señora –le contestó-, lo que usted pregunta es una cosa imposible de responder. ¿Por qué no le pregunta a su canario qué quiere decir cuando canta?, o a una amapola ¿por qué es roja y no verde?”. Qué se yo, el viejo sabía todo.&nbsp;</p><p>Obras falsas</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -El hecho que piense de una forma no quiere decir que haya gente que piense de otra y que a su vez tenga razón. Está el pintor que se levanta todos lo días y que de 8 a 12 pinta, come, vuelve a pintar…y está bien, es cosa de él. Y están los vagos –digamos así- como yo, que un día se levantan y pintan o escriben. Porque lo otro, lo que llamamos un buen profesional, sería pintar sin ganas. Otra anécdota de Picasso cuenta que un amigo de éste pasa por una galería, compra un Picasso y se lo lleva; cuando se lo muestra, Pablo lo mira y le dice “es falso”. El amigo vuelve a la galería y explica que desea cambiar la obra por otra; elige otro Picasso y se dirige a mostrárselo nuevamente. El viejo observa el cuadro y le repite “es falso”. El amigo replica “-¿Cómo va a ser falso si está autenticado?, la firma es tuya!”, “-Sí, sí –contesta Picasso- la firma es mía pero yo también hago Picassos falsos”. Esto indica que alguien que crea que durante todo el día también tiene que terminar haciendo cosas falsas. Y Picasso no era ningún pelo…no, no pongás eso…ningún tonto, lo sabía perfectamente. Él jugaba con eso, para él era una cosa seria pero no tanto como para dejar de ser un juego. ¿Viste cuando los chicos juegan qué serios que son? Se posesionan, si les disparás con el dedo caen como muertos.</p><p>El jubilado</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Una de las cosas interesantes de la vida artística es que no estoy haciendo nada, me estoy negando como artista.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ¿Estás jubilado como artista?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Vos sabés que en un recibo me pusieron Dibujante Jubilado. Yo no sabía que esto era una carrera…Estoy trabajando muy poco, anotando algunas cosas. Tengo una muestra pendiente en Estados Unidos, otra en Santo Domingo y una colectiva en Buenos Aires para julio; una Galería me eligió para integrar una muestra en tres ciudades de Norteamérica –Nueva Orleans, San Francisco y Boston, creo-. No tiene ninguna importancia, uno puede ser un tonto en Argentina y serlo también en Estados Unidos, el quehacer de uno es el mismo. De todas maneras, esto como los premios que te alientan un poco, pero lo que uno tendría que hacer es ponerse a trabajar y dejarse de joder!</p><p>&nbsp;La loca de al lado</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Se recuerda mucho, ¿no?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Nadie sabe por qué. Pero creo que la revista que sacamos “La loca de al lado” fue un fenómeno que habría que tratar de analizar, es casi imposible que habiendo sacado cuatro números con una diferencia de casi nueve años, todavía la gente siga preguntando. ¿Les habrá gustado?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -Hay gente que no pregunta…</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; -¿No.¡Qué desagradecidos! Con todo lo que nos ocupamos de ellos. ¡Qué falta de humor!!!!Entrevista de Ricardo Cary Pico. Gualeguay, junio de 1990.-Gentileza del autor. Originalmente publicado en Revista La Pandorga. N°3. 1990.&nbsp;</p>]]>
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                                <updated>2026-10-17T18:29:10+00:00</updated>
                <published>2026-10-17T18:26:43+00:00</published>
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